Título : |
Primera antología poética : poemas liricos, heroicos, en el paisaje y religiosos |
Tipo de documento: |
texto impreso |
Editorial: |
Fondo de Cultura Económica |
Fecha de publicación: |
1967 |
Número de páginas: |
366 p. |
ISBN/ISSN/DL: |
978-968-16-0725-8 |
Idioma : |
Español (spa) |
Palabras clave: |
Poesía mexicana |
Clasificación: |
PQ7297.P522 P73 1969 |
Resumen: |
Carlos Pellicer nos entrega su primera Antología Poética, río de imágenes- y bajo el ala protectora del ángel de la gracia. Pellicer, el tabasqueño ilustre, el menos contemporáneo de los contemporáneos, es sin duda el poeta americano que ha llevado el poema a sus más hondas consecuencias, no sólo en la fenomenología del calor o en las sinfonías heroicas del paisaje, sino -y de manera fundamental- en la comunión espiritual del Ser con la Naturaleza. En el prólogo, José Alvarado se ocupa de la vivencia humana del poeta que va creando los nombres de las cosas; Gabriel Zaid esencializa la clasificación de una obra que es como un “ponerle casa a la alegría”; por último, Guillermo Hernández ordena los poemas líricos, barrocos, en el paisaje y religiosos. |
Nota de contenido: |
|
Primera antología poética : poemas liricos, heroicos, en el paisaje y religiosos [texto impreso] . - Fondo de Cultura Económica, 1967 . - 366 p. ISBN : 978-968-16-0725-8 Idioma : Español ( spa)
Palabras clave: |
Poesía mexicana |
Clasificación: |
PQ7297.P522 P73 1969 |
Resumen: |
Carlos Pellicer nos entrega su primera Antología Poética, río de imágenes- y bajo el ala protectora del ángel de la gracia. Pellicer, el tabasqueño ilustre, el menos contemporáneo de los contemporáneos, es sin duda el poeta americano que ha llevado el poema a sus más hondas consecuencias, no sólo en la fenomenología del calor o en las sinfonías heroicas del paisaje, sino -y de manera fundamental- en la comunión espiritual del Ser con la Naturaleza. En el prólogo, José Alvarado se ocupa de la vivencia humana del poeta que va creando los nombres de las cosas; Gabriel Zaid esencializa la clasificación de una obra que es como un “ponerle casa a la alegría”; por último, Guillermo Hernández ordena los poemas líricos, barrocos, en el paisaje y religiosos. |
Nota de contenido: |
|
|